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Mi dieta en Pakistán

¡Buenas tardes a todos!

Hoy os quiero contar una anécdota curiosa sobre mi expedición. Cuando viajas a alta montaña existen dos tipos de comida: una es la comida técnica, de la que ya hemos hablado anteriormente, que destaca por su comodidad. La segunda opción es la que escogí en esta aventura hasta la llegada al campamento base. Ya la utilizaban los antiguos expedicionarios como Ernest Henry Shackleton en su conquista en el polo sur. Se trata de animales vivos que acompañan a los aventureros y sirven día a día de alimento. Me ha llamado mucho la atención que a día de hoy se siga utilizando esta opción.

En Pakistán me preguntaron si me gustaba la cabra, señalando al animal; yo pensé que se refería a sí me gustaba visualmente y dije que si. Al día siguiente la cabra nos acompañaba hasta el campamento base, y serviría de alimento durante varios días. Además también llevábamos pollos que junto al arroz constituían el 90% de nuestra comida. Me resultó impactante como los pollos se arrugaban a medida que subíamos en altura; parece ser que ellos no se aclimatan demasiado bien el frió y a esas alturas (4000m) se quedan estáticos.

Ha sido una experiencia curiosa poder alimentarme como lo hacían los antiguos expedicionarios.